El gobierno municipal concentra patrullas en la carretera federal para la fotografía oficial, mientras abandona las colonias altas donde el narcomenudeo y el asalto en transporte aterrorizan a los vecinos de madrugada.
Esta semana, las redes sociales del Ayuntamiento se inundaron con imágenes del flamante operativo «Muévete Segura». En las fotografías oficiales, se observan patrullas relucientes y elementos de seguridad resguardando unidades de transporte público sobre las avenidas principales del municipio. Para el lector incauto, la administración de la alcaldesa Martha Guerrero está dando un golpe de autoridad sobre la mesa. Pero para el ciudadano que madruga en la periferia, esto no es más que una burla de asfalto.
El análisis crítico de El Rey Necense obliga a nombrar las cosas por su nombre: lo que estamos presenciando en La Paz es una política de «seguridad de vitrina».
La geografía del terror y la comodidad oficial
Estacionar cinco patrullas con las torretas encendidas sobre la Carretera Federal México-Texcoco o la México-Puebla a plena luz del día es fácil, mediático y altamente visible. Sin embargo, el verdadero terror que sufren las mujeres y los trabajadores de La Paz no ocurre ahí.
El asalto violento, el acoso y la extorsión tienen su epicentro kilómetros arriba, en la oscuridad de las 5:00 de la mañana. Ocurre en las calles sin pavimentar de Lomas de San Sebastián, en los rincones ciegos de la Dos de Marzo y en las bases de mototaxis y vagonetas que operan como rutas alimentadoras en las zonas cerriles. A esas calles, donde la impunidad y el narcomenudeo han fracturado el tejido social, las patrullas del operativo «Muévete Segura» simplemente no suben.
Exigencia de estrategia, no de relaciones públicas
El hartazgo que se lee hoy en los grupos vecinales es el síntoma de un gobierno desconectado de su propia geografía. De nada sirve proteger la vía principal si para llegar a ella, el habitante de La Paz tiene que jugar a la ruleta rusa en su propia colonia.
Si el Ayuntamiento de La Paz y las fuerzas estatales realmente quieren reducir la violencia, deben ensuciarse las llantas. La seguridad pública no debe medirse por el número de <i>likes</i> en una publicación de Facebook, sino por la capacidad del Estado para entrar a las zonas donde el crimen dicta las reglas. Mientras el operativo no suba al cerro, «Muévete Segura» seguirá siendo un eslogan vacío para quienes más necesitan protección.
Dato Necense: Según especialistas en seguridad urbana, más del 65% de los asaltos a transeúntes y usuarios de transporte en la periferia ocurren en el llamado «primer kilómetro»: el trayecto desde la puerta de la casa hasta la avenida principal donde pasa la ruta troncal. Precisamente la zona que los grandes operativos ignoran.