El siniestro que dejó a seis jóvenes con quemaduras graves expone una falla sistémica en La Paz. Cuestionamos la efectividad de Protección Civil y la falta de inspecciones preventivas en negocios que operan como bombas de tiempo para los pacenses.
Hay tragedias que son producto del infortunio, y hay otras que son el resultado directo de la omisión institucional. La fuerte explosión por acumulación de gas registrada hace unos días en la taquería «El Churrasquito», que dejó a seis jóvenes gravemente heridos con quemaduras de hasta el 80% de su cuerpo, no puede archivarse en el cajón de los «accidentes inevitables». Para los pacenses, este suceso es una dolorosa llamada de atención sobre la fragilidad de la prevención en nuestro municipio.
Tras el estallido, las autoridades de la actual administración se presentaron en el lugar para clausurar el establecimiento, argumentando el «mal estado del tanque de gas». Sin embargo, en El Rey Necense el periodismo objetivo nos exige hacer la pregunta que verdaderamente importa: ¿Dónde estaban los inspectores de Protección Civil y Normatividad Comercial antes de que el tanque explotara?
La clausura post-tragedia no es prevención
El trabajo de Protección Civil Municipal no debe limitarse a acordonar la zona y colocar sellos de suspensión cuando el daño ya es irreversible y las familias están en los hospitales. La verdadera función de esta dependencia es garantizar, mediante inspecciones rigurosas y periódicas, que cualquier establecimiento que abra sus puertas al público en Los Reyes La Paz cumpla con las normas oficiales mexicanas en materia de instalaciones de gas, rutas de evacuación y extintores.
Clausurar un local calcinado es administrar la tragedia, no prevenirla. El hecho de que un tanque en «mal estado» estuviera operando en un negocio de comida altamente concurrido evidencia una grave fractura en los protocolos de revisión del Ayuntamiento.
Bombas de tiempo en cada esquina
Lo ocurrido en «El Churrasquito» destapa una cloaca administrativa que pone en riesgo a miles de pacenses todos los días. ¿Cuántos cientos de negocios de comida, mercados y locales comerciales operan actualmente en La Paz bajo las mismas condiciones de riesgo? ¿Se están realizando los peritajes correspondientes al momento de emitir o renovar las licencias de funcionamiento, o simplemente se están firmando papeles desde un escritorio?
La autoridad municipal tiene una deuda moral y legal con los jóvenes afectados y sus familias. Pero más allá de eso, el gobierno de La Paz tiene la obligación inmediata de implementar un operativo real, transparente y estricto de revisión de instalaciones en todo el municipio. Si las inspecciones de Protección Civil siguen llegando tarde, la negligencia seguirá cobrando factura con la vida y la seguridad de los pacenses.
Dato Necense: Especialistas en gestión integral de riesgos señalan que, por norma, los establecimientos comerciales con uso intensivo de gas L.P. deben someterse a dictámenes de hermeticidad y evaluación de espesores de sus tanques al menos una vez al año. La omisión de estas revisiones triplica el riesgo de una explosión por fatiga del metal o fugas en las válvulas de servicio.