La inauguración de este espacio internacional en la Unidad Tepozanes es un indudable acierto deportivo, pero exhibe la cruda realidad de los pacenses: jugamos en instalaciones mundialistas mientras nuestras calles se hunden en el abandono y la inseguridad.
En el periodismo objetivo, los aciertos se reconocen con la misma contundencia con la que se señalan las fallas. La reciente inauguración de la primera cancha «FIFA Arena» del Estado de México, ubicada en la Escuela Primaria Octavio Paz en la Unidad Tepozanes, es una noticia extraordinaria. En medio del furor por la Copa del Mundo, brindar a nuestros niños un espacio deportivo de calidad internacional es una bocanada de aire fresco en un municipio que históricamente ha carecido de infraestructura digna para la juventud.
Sin embargo, para los pacenses, la alegría de cortar el listón inaugural viene acompañada de un golpe de realidad inevitable. El contraste entre la impecable alfombra verde de la cancha y el entorno urbano que la rodea es, por decir lo menos, brutal.
La «calidad FIFA» termina en la banqueta
El análisis crítico nos obliga a poner el proyecto en perspectiva. ¿De qué sirve tener un oasis deportivo de primer mundo si, para llegar a él, los estudiantes y sus familias tienen que transitar por calles llenas de baches, esquivar encharcamientos crónicos por falta de drenaje y cuidarse de los asaltos en el transporte público?
La administración de la alcaldesa Martha Guerrero ha presumido que Los Reyes La Paz fue uno de los pocos lugares elegidos a nivel mundial para este proyecto. Y aunque el mérito de la gestión está ahí, esto no borra la profunda deuda estructural del Ayuntamiento. La «calidad FIFA» no se refleja en los servicios públicos del municipio. Al salir de la cancha, la ilusión mundialista se topa de frente con el abandono institucional de la zona oriente.
Gobernar más allá de la foto
Fomentar el deporte es, sin duda, una de las mejores herramientas para alejar a la juventud de las filas del crimen. Pero el deporte por sí solo no frena las extorsiones ni destapa los cárcamos colapsados.
El verdadero reto del gobierno municipal no es solo inaugurar donaciones internacionales y tomarse la fotografía oficial, sino lograr que el nivel de excelencia de esa cancha se contagie a la obra pública y a la seguridad de nuestras colonias. Los pacenses celebramos este nuevo espacio, pero exigimos que la misma voluntad política y los mismos reflectores se utilicen para resolver las carencias urgentes que nos asfixian todos los días. Merecemos un municipio de primera división en todos los frentes, no solo dentro del área chica.
Dato Pacense: De acuerdo con estudios de desarrollo urbano, las obras de infraestructura deportiva aisladas («elefantes blancos») pierden hasta un 40% de su impacto social si no van acompañadas de la dignificación del entorno urbano inmediato, como pavimentación, alumbrado público funcional y rutas seguras para los peatones que acuden a utilizarlas.