El operativo «Muévete Segura» presume vigilancia e iluminación en la carretera federal, pero en las rutas que conectan las zonas altas de La Paz, el asalto a mano armada sigue siendo la tarifa diaria. Analizamos la falla estructural de una estrategia estática.
Hace unos días, los gobiernos municipales de La Paz y Chicoloapan, en coordinación con fuerzas estatales, dieron el banderazo de salida al operativo «Muévete Segura». La promesa era clara: blindar los trayectos de los ciudadanos, especialmente de las mujeres, mediante la presencia policial y la iluminación de paraderos sobre la carretera libre México-Texcoco y la México-Puebla.
En El Rey Necense aplaudimos cualquier esfuerzo por recuperar la paz, pero el periodismo objetivo no se conforma con el discurso del templete. A una semana de su implementación, la realidad en las calles altas de nuestro municipio nos obliga a señalar que iluminar un bajopuente no blinda a los pasajeros que viajan hacia la periferia profunda.
La defensa técnica: El crimen es móvil, el operativo es estático
El error de diseño en estrategias como «Muévete Segura» radica en su geografía de confort. Las patrullas se estacionan en las vías principales, creando «islas de seguridad» que funcionan para la fotografía oficial y disuaden el robo a transeúnte en ese metro cuadrado. Sin embargo, el habitante de La Paz no vive en la carretera federal.
El verdadero terror comienza cuando el vecino aborda la vagoneta o el mototaxi para subir a Lomas de San Sebastián, a la Dos de Marzo o a San Isidro. Es en ese trayecto, en el interior del vehículo y sobre calles oscuras y sin pavimentar, donde los asaltantes abordan como pasajeros comunes para despojar a los trabajadores de su quincena y sus celulares. De nada sirve un paradero iluminado si el vehículo que abordas se convierte en una trampa mortal a tres cuadras de distancia.
De la vitrina a la calle
La administración de la alcaldesa Martha Guerrero y la Secretaría de Seguridad del Estado de México deben entender que no enfrentan a una delincuencia estática. Si el operativo no incluye revisiones aleatorias dentro de las unidades, agentes encubiertos en las rutas más peligrosas y presencia policial en las calles cerriles, «Muévete Segura» será solo un placebo.
La exigencia ciudadana de hoy es contundente: queremos ver a las patrullas ensuciándose las llantas en las colonias altas a las 5:00 de la mañana. Solo entonces podremos hablar de una verdadera recuperación del territorio.
Dato Necense: Especialistas en criminología urbana señalan que más del 75% de los robos en transporte público en la zona oriente ocurren con el vehículo en movimiento, lejos de los paraderos formales y de las cámaras del C5, evidenciando la ineficacia de los operativos puramente estáticos.