A través de la pintura y el contrabajo, la colección de Francisco Veladiz llegó a la Universidad Mexiquense del Bicentenario para narrar la cruda historia de «José Juan». Una muestra de resiliencia cultural al aire libre.
Por: Redacción El Rey Necense | Fecha: 17 de marzo de 2026
El arte no siempre busca adornar; a veces, su misión es incomodar y advertir. Este fue el mensaje central de la presentación artístico-musical que se llevó a cabo en el patio central de la Universidad Mexiquense del Bicentenario (UMB), sede La Paz. A pesar de un clima matutino extremo que puso a prueba tanto a los expositores como a los estudiantes, la comunidad universitaria fue testigo de una narración visceral sobre la vulnerabilidad de la juventud frente a las adicciones.
La obra, parte de la colección «Neza, Una Realidad Olvidada» propiedad de Francisco Veladiz , quien lleva más de 25 años acercando estas exposiciones de manera gratuita a las escuelas, se dividió en dos lenguajes paralelos: el visual y el sonoro.
Cuatro tiempos, un solo desenlace
La narrativa se centró en la vida de un personaje ficticio pero dolorosamente familiar: «José Juan». El desarrollo de su historia se presentó a través de cuatro lienzos monumentales del pintor Alfredo Arcos, que fueron develados paulatinamente:
- El Nacimiento: La llegada de José Juan al mundo, llena de esperanza.
- La Adicción: El punto de quiebre en su juventud, donde las drogas comienzan a apoderarse de su voluntad.
- La Ruptura Familiar: La dolorosa expulsión del hogar como consecuencia de su enfermedad.
- El Desenlace: El trágico y predecible final de una vida consumida por las adicciones.
De manera simultánea y magistral, el maestro Pablo Gutiérrez interpretó esta misma vida en cuatro tiempos utilizando su contrabajo. Las notas profundas y a menudo melancólicas del instrumento se convirtieron en la voz de «José Juan», traduciendo el abandono y la desesperación de los lienzos a una experiencia auditiva inmersiva.
Cultura de resistencia
Llevar este tipo de eventos a espacios educativos, especialmente al aire libre y enfrentando las inclemencias del tiempo, es un testimonio del compromiso de gestores culturales como Veladiz. En un municipio como La Paz, donde los jóvenes enfrentan constantemente la tentación de la calle y las adicciones (como se leía en una de las mantas de la exposición: «Aléjate de las drogas, el fentanilo te mata»), la prevención a través del impacto artístico es una herramienta vital.
La presentación en la UMB no fue solo un concierto matutino; fue un recordatorio brutal y necesario de que la historia de «José Juan» no tiene por qué ser el destino de las nuevas generaciones.
