Aunque los retos de infraestructura en el municipio son inmensos, las cuadrillas de trabajadores municipales realizan una labor incansable desde el amanecer para mantener limpios y ordenados los espacios públicos de los pacenses.
En el periodismo, la lupa crítica debe usarse con la misma honestidad con la que se entrega un reconocimiento. Es muy fácil exigir y señalar las fallas estructurales de Los Reyes La Paz, pero hoy en El Rey Necense hacemos una pausa para observar una realidad que muchas veces damos por sentada: el trabajo duro, constante y a veces invisible del Departamento de Imagen Urbana.
Sabemos que la pintura no tapa los baches profundos ni soluciona el colapso del drenaje, pero también sabemos que salir a trabajar a las seis de la mañana para barrer las plazas, podar los camellones y recoger las toneladas de basura que muchas veces nosotros mismos dejamos en las calles, es un acto de servicio público que merece ser aplaudido.
La dignidad del espacio público
Basta recorrer las principales vías o los parques rehabilitados de nuestro municipio a primera hora del día para notar el impacto de estas cuadrillas. Con herramientas sencillas y bajo el sol o la lluvia, estos trabajadores se encargan de darle un rostro amable a nuestra comunidad.
Para un pacense que sale a tomar el transporte público a las cinco de la mañana, caminar por una banqueta limpia, con el pasto podado y las guarniciones pintadas, no es solo un tema cosmético; es una inyección de dignidad. Está comprobado que un entorno visualmente ordenado reduce el estrés urbano, mejora la percepción de seguridad y nos invita, como ciudadanos, a ensuciar menos y cuidar más nuestras colonias.
Aplaudiendo lo que se hace bien
A veces, el presupuesto municipal no alcanza para las grandes obras de ingeniería que la zona oriente necesita con urgencia. Sin embargo, maximizar los recursos humanos para mantener limpia «la casa de todos» es un acierto administrativo que no podemos ignorar.
Desde esta redacción extendemos un reconocimiento sincero a los barrenderos, jardineros, pintores y coordinadores del Departamento de Imagen Urbana. Aplaudiendo lo bueno, por más cotidiano que parezca, construimos una ciudadanía más empática. El reto para el gobierno es mantener este ritmo de trabajo y, gradualmente, llevar este mismo nivel de mantenimiento a las colonias más alejadas del municipio. Hoy, el aplauso es para quienes embellecen nuestro camino a casa.
Dato Pacense: Expertos en psicología urbana afirman que la «Teoría de las ventanas rotas» funciona también a la inversa: cuando un gobierno local invierte esfuerzo constante en barrer, pintar y cuidar las áreas verdes, el ciudadano común reduce hasta en un 60% la tendencia a tirar basura en la calle, generando un ciclo positivo de respeto por el barrio.