Luz en los senderos escolares: El acierto de iluminar el camino en Acaquilpan

Cuadrillas de Servicios Públicos reemplazaron luminarias fundidas en los alrededores de las escuelas secundarias de la zona centro. Reconocemos que un entorno bien iluminado es la primera y más efectiva barrera contra la delincuencia.

La seguridad pública no se construye únicamente con más patrullas o armamento; muchas veces, la prevención del delito comienza con una acción tan básica, pero tan indispensable, como cambiar un foco fundido. Hoy, El Rey Necense hace una pausa en la exigencia diaria para reconocer el trabajo de las cuadrillas de Servicios Públicos del Ayuntamiento, quienes recientemente rehabilitaron la red de alumbrado en los alrededores de diversas escuelas de la zona centro de Acaquilpan.

Durante semanas, padres de familia y docentes habían externado su preocupación por la oscuridad que envolvía los accesos a las secundarias durante el turno vespertino y las primeras horas de la mañana, escenarios que convertían a los estudiantes en blancos fáciles para el asalto callejero.

La luz como política de prevención

La respuesta de la administración a esta demanda ciudadana fue rápida y efectiva. El reemplazo de decenas de luminarias fundidas por tecnología LED ha transformado por completo los senderos escolares.

Reconocer este esfuerzo es un acto de justicia periodística. Cuando un trabajador municipal se sube a la canastilla para reconectar el alumbrado público, no solo está reparando infraestructura; está devolviendo la tranquilidad a una madre que camina con sus hijos, a un estudiante que sale tarde de clases y a los comerciantes de la zona.

Mantener el ritmo

El acierto de la actual administración es innegable y desde esta redacción lo aplaudimos. El verdadero reto ahora es convertir esta acción reactiva en un programa de mantenimiento preventivo permanente. Los pacenses celebramos que las calles de Acaquilpan brillen de nuevo, y exhortamos al gobierno municipal a replicar este nivel de eficiencia en las colonias periféricas, donde la luz sigue siendo, lamentablemente, un privilegio.

Dato Pacense: Estudios de urbanismo preventivo del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) demuestran que la instalación y mantenimiento de iluminación pública adecuada en zonas peatonales y escolares puede reducir hasta en un 20% la incidencia de delitos de oportunidad, como el robo a transeúnte, mejorando drásticamente la percepción de seguridad de los vecinos.

Deja un comentario