La ruta del miedo: El repunte de asaltos en las conexiones a la México-Puebla y Texcoco

Los reportes ciudadanos alertan sobre una nueva ola de robos a transporte público. En El Rey Necense cuestionamos la verdadera utilidad de los retenes de rutina cuando los delitos ocurren con total impunidad en las horas pico.

Para miles de habitantes de Los Reyes La Paz, abordar una unidad de transporte público en la madrugada o al caer la noche se ha convertido en un volado con su propia seguridad. Durante las últimas semanas, los foros vecinales y redes sociales se han inundado de testimonios que advierten sobre un alarmante repunte en los asaltos violentos a bordo de combis, específicamente en los tramos carreteros que conectan nuestro municipio con las autopistas México-Puebla y México-Texcoco.

El modus operandi no es nuevo, pero la frecuencia con la que está ocurriendo exige poner los reflectores sobre las estrategias de seguridad que, hasta el momento, parecen insuficientes para proteger al ciudadano de a pie.

Retenes de rutina: Mucho tráfico, poca disuasión

Es común observar patrullas municipales y estatales instalando filtros de revisión esporádicos en algunos puntos de la carretera. Sin embargo, el análisis objetivo nos lleva a concluir que estos operativos, aunque vistosos, son altamente predecibles para los grupos delictivos.

Revisar unidades al azar genera cuellos de botella monumentales en el tráfico, pero rara vez coincide con las rutas, horarios y paradas específicas donde los delincuentes abordan para despojar a los trabajadores de su quincena y sus pertenencias. La delincuencia opera con logística; nuestras autoridades no pueden seguir operando únicamente con presencia preventiva estática.

La urgencia de inteligencia intermunicipal

El límite territorial de Los Reyes La Paz no debe ser una barrera para la justicia, sino un puente para la coordinación. La falta de operativos conjuntos y sostenidos entre la policía estatal, la Guardia Nacional y las corporaciones municipales vecinas (como Ixtapaluca y Valle de Chalco) deja «puntos ciegos» perfectos para que los asaltantes escapen sin ser perseguidos.

Los pacenses no piden favores, exigen garantías. Se requiere con urgencia abandonar el modelo del «retén de foto» para transitar hacia operativos basados en inteligencia policial, cámaras de vigilancia funcionales conectadas al C5 y protocolos de reacción inmediata. El derecho a llegar a salvo a casa o al trabajo no es negociable.

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