Los cierres viales en la autopista México-Puebla son el costo inmediato de una inversión federal de 350 millones de pesos para evitar inundaciones. Sin embargo, en El Rey Necense advertimos: el macro-drenaje no servirá si las tuberías de las colonias siguen colapsadas.
explicamos a la gente por qué están atrapados en el tráfico hoy, pero también le exigimos a la autoridad local que haga su parte para que esta megaobra federal realmente funcione.
Aquí tienes la pieza para la sección Vía Pública.
SECCIÓN: VÍA PÚBLICA (INFRAESTRUCTURA)
TITULAR: El «peaje» del tráfico: La megaobra del Colector Teotongo y la promesa de secar La Paz
SUBTÍTULO: Los cierres viales en la autopista México-Puebla son el costo inmediato de una inversión federal de 350 millones de pesos para evitar inundaciones. Sin embargo, en El Rey Necense advertimos: el macro-drenaje no servirá si las tuberías de las colonias siguen colapsadas.
Por: Redacción El Rey Necense | Fecha: 22 de abril de 2026
Para los miles de automovilistas y usuarios de transporte público que cruzan diariamente la autopista México-Puebla en los límites de La Paz e Iztapalapa, el trayecto de esta semana se ha convertido en una auténtica prueba de resistencia. Los cortes a la circulación y la maquinaria pesada han desquiciado la movilidad en la zona. Sin embargo, detrás del caos vial y el ruido de los motores, se gesta una de las obras de infraestructura hidráulica más importantes de la última década: el reforzamiento del Colector Teotongo.
La defensa técnica: Una cirugía mayor contra las inundaciones
Es fácil maldecir el tráfico cuando se llega tarde al trabajo, pero el análisis objetivo nos exige mirar el panorama completo. La obra, coordinada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) con una inversión que ronda los 350 millones de pesos, no es un capricho vial. Es una «cirugía de corazón abierto» al sistema de drenaje metropolitano.
El Colector Teotongo es la principal arteria que desaloja las aguas pluviales y residuales de las zonas altas de la sierra de Santa Catarina y los límites con nuestro municipio. Su reforzamiento busca terminar de una vez por todas con las históricas inundaciones que cada año castigan a las colonias fronterizas, dejando pérdidas materiales incalculables. Comerse el tráfico de hoy es el peaje necesario para no tener el agua en la sala mañana.
El «embudo» local: El reto del Ayuntamiento
No obstante, El Rey Necense debe poner el dedo en la llaga. Celebrar la inversión federal es correcto, pero la infraestructura funciona como el cuerpo humano: de nada sirve tener una arteria principal nueva y amplia (el Colector Teotongo), si las venas que conectan a ella (el drenaje municipal de La Paz) están obstruidas, rotas o colapsadas.
El reto ahora está en la cancha de la administración de la alcaldesa Martha Guerrero y del OPDAPAS. Para que los 350 millones de pesos del gobierno federal tengan un impacto real en las colonias de La Paz, el Ayuntamiento debe garantizar la limpieza constante de barrancas y la sustitución de la red secundaria de drenaje.
Si el agua no puede salir de la calle para llegar al colector, la megaobra será solo un tubo gigante y costoso que veremos desde el tráfico. Hoy toca tener paciencia al volante, pero mañana tocará exigir que el drenaje de la colonia funcione.
Dato Necense: El Colector Teotongo original fue diseñado hace más de tres décadas. Con el crecimiento descontrolado de la mancha urbana en los límites de La Paz e Iztapalapa, su capacidad fue rebasada en un 300%, convirtiéndolo en un cuello de botella que causaba el efecto «reflujo» de aguas negras hacia las casas durante tormentas severas.