Más allá de los deseos personales, el municipio enfrenta un año crucial para definir su viabilidad urbana. Desde el rescate hídrico hasta la recuperación del espacio público, analizamos los retos que requieren una voluntad compartida entre gobierno y sociedad.
El inicio de un año suele venir acompañado de promesas de cambio. Para un municipio con la complejidad de La Paz, Estado de México, esos propósitos no pueden ser solo retórica política; deben ser hojas de ruta técnicas. Al llegar al 9 de enero, la efervescencia del año nuevo se asienta y nos deja frente a la realidad: una ciudad que demanda soluciones a problemas que no nacieron ayer, sino que son producto de décadas de crecimiento sin planeación.
A continuación, trazamos los cinco ejes que marcarán la salud de nuestro municipio este 2026:
1. La Gestión del Agua: Más allá del tandeo El propósito número uno es la estabilización del suministro. Es aquí donde debemos ser analíticos: la escasez de agua en la zona oriente no es una falla administrativa de corto plazo, sino una crisis de cuenca estructural. El reto del gobierno actual es gestionar la infraestructura existente mientras se negocian soluciones de fondo con el gobierno estatal y federal. El propósito ciudadano: el consumo responsable y el pago puntual de derechos.
2. Recuperación del Espacio Público Un municipio que solo se usa para dormir o transitar es un municipio frágil. El 2026 debe ser el año de rescatar plazas y parques. La defensa técnica aquí es clara: recuperar un espacio no es solo pintar una barda, es reconstruir el tejido social para arrebatarle terreno a la inseguridad.
3. Movilidad y Bacheo Permanente La Paz es un nodo de paso. El desgaste de nuestras vialidades es superior al de otros municipios por el flujo de carga y transporte masivo. El propósito debe ser transitar de «reparaciones de emergencia» a programas de mantenimiento preventivo real.
4. Digitalización y Transparencia Animal Político nos ha enseñado que el dato es poder. Un propósito clave es que la administración municipal avance en trámites digitales que reduzcan la burocracia y, por ende, las oportunidades de corrupción.
5. Identidad Necense Finalmente, el propósito de fortalecer nuestro orgullo local. Dejar de vernos como la «periferia» para entendernos como un centro de actividad económica y cultural con voz propia.
El 2026 no será un año fácil, pero entender que estos retos son de largo aliento —y que el gobierno actual opera sobre una deuda histórica de infraestructura— nos permite exigir con realismo y colaborar con compromiso.