En medio del tráfico y la rutina de la periferia, el habitante de Los Reyes y sus colonias reclama espacios para respirar. Un recorrido por las alternativas culturales y deportivas que mantienen vivo el tejido social de nuestro municipio.
Vivir en la zona oriente del Estado de México exige un ritmo acelerado. Entre los trayectos en la Línea A del Metro y las jornadas laborales en la capital, el habitante del municipio de La Paz a menudo dispone de poco tiempo para el esparcimiento. Sin embargo, el ocio no es un lujo reservado para las zonas céntricas de la CDMX; es un derecho fundamental para la salud mental y la reconstrucción del tejido vecinal.
En El Rey Necense creemos que la cultura en nuestra región no siempre está en los grandes museos, sino en la resistencia comunitaria y en los pequeños espacios que se niegan a ser devorados por la mancha urbana.
Entre la tradición regional y el esfuerzo local
Para este fin de semana, la oferta de distracción para el necense se divide en dos grandes frentes: la escapada regional y el consumo local.
Por un lado, este es uno de los últimos fines de semana para disfrutar de la Feria Internacional del Caballo Texcoco 2026. Aunque implica un traslado, es el gran evento cultural y de entretenimiento que moviliza a todo el oriente mexiquense, ofreciendo desde exposiciones ganaderas hasta conciertos que se han vuelto tradición para muchas familias de La Paz.
Por otro lado, dentro de nuestras propias fronteras, la distracción toma formas más comunitarias. La reciente inauguración de espacios deportivos como el Dojo de Judo en la colonia Atlazalpa nos demuestra que el deporte es una de las principales trincheras contra la violencia. Asimismo, las Casas de Cultura municipales y las plazas cívicas continúan albergando talleres de fin de semana que, aunque operan con presupuestos limitados, son sostenidos por la pasión de maestros y cronistas locales.
El arte que sale a la calle
No podemos olvidar los esfuerzos independientes. Como vimos recientemente con la exposición «Neza, Una Realidad Olvidada» en la UMB, el arte en La Paz es itinerante y busca a los jóvenes en sus propios espacios. Además, el simple acto de salir el domingo a caminar por los tianguis tradicionales de la cabecera municipal, consumir gastronomía local y disfrutar de la música de los artistas urbanos, es en sí mismo una forma de hacer comunidad.
Este fin de semana, la invitación es a redescubrir La Paz. Apoyar la economía de nuestros vecinos y ocupar los espacios públicos es la mejor forma de demostrar que nuestro municipio es mucho más que un lugar para dormir.