Las fuertes tormentas volvieron a inundar la carretera México-Texcoco y el paradero del Metro La Paz. Sin embargo, en El Rey Necense ponemos el dedo en la llaga: las toneladas de basura en las coladeras y la alta morosidad en el pago de servicios son los verdaderos cómplices del desastre.
La tormenta que azotó anoche al municipio de Los Reyes La Paz dejó el saldo habitual: calles anegadas, tráfico paralizado y un mar de quejas en redes sociales exigiendo la renuncia de medio Ayuntamiento. Es innegable que las autoridades tienen la obligación de planificar y ejecutar el mantenimiento urbano, pero hoy, el análisis exige que nos miremos al espejo. Si el gobierno falla, ¿nosotros como ciudadanos estamos cumpliendo nuestra parte del trato?
Las imágenes de la carretera México-Texcoco convertida en laguna son la consecuencia visible de un problema invisible que inicia en nuestras propias manos.
El origen de la inundación: Nuestra propia basura
Cuando las cuadrillas de OPDAPAS o Protección Civil abren una coladera colapsada durante la emergencia, rara vez encuentran fallas estructurales como causa principal. Lo que extraen son toneladas de botellas de plástico, envolturas, bolsas de basura doméstica e incluso llantas y muebles viejos.
Exigirle a la administración municipal que mantenga un sistema de drenaje funcional es nuestro derecho, pero utilizar la vía pública como basurero clandestino anula cualquier autoridad moral para reclamar. El drenaje profundo de La Paz no colapsó por la lluvia de anoche; lo ahogamos nosotros todos los días del año con nuestra apatía.
Exigir derechos sin cumplir obligaciones
El segundo gran elefante en la habitación es la recaudación. Reclamamos obras hidráulicas de primer mundo, camiones vactor de última generación y respuesta inmediata, pero una gran parte del municipio mantiene deudas históricas en su pago del servicio de agua y predial. Los servicios públicos operan con presupuestos, y esos presupuestos nacen de la responsabilidad tributaria.
El Rey Necense hace un llamado directo a la conciencia comunitaria. El Ayuntamiento tiene que redoblar esfuerzos para desazolvar y mejorar la infraestructura, sí. Pero como pacenses, debemos entender que dejar de tirar basura en la calle, barrer el frente de nuestras casas y pagar nuestros impuestos de manera oportuna es la primera y más importante obra pública que podemos realizar por nuestro municipio.
Dato Pacense: De acuerdo con estimaciones de protección civil a nivel estatal, más del 50% de los encharcamientos severos y desbordamientos de drenaje en zonas urbanas durante la temporada de lluvias son provocados directamente por taponamientos de residuos sólidos (basura) arrojados en la vía pública por los propios transeúntes y vecinos.